Vocación en muletas...
15:47Las ganas de supervivencia son innatas en toda creatura. Nadie quiere morir o dejar de existir. Desde la planta mƔs pequeƱa, la bacteria mƔs diminuta, hasta el multimillonario mƔs poderoso, hace lo posible por prolongar su existencia. El cristiano debe prolongar su existencia terrenal con las obras buenas que puedan ayudar a sus semejantes y disfrutar de ella en la patria celestial, con Cristo nuestro salvador.
Cierto joven, estudiante de ingeniera quĆmica sintió el llamado al sacerdocio, en el Ćŗltimo semestre de su carrera lo dejo todo y se fue al seminario. AllĆ luego de un discernimiento en el centro vocacional paso a propedĆ©utico, entre altos y bajos vivió su aƱo de enamoramiento en el SeƱor, -yo dirĆa que es uno de los mas importantes y hermosos-, el joven alejado de su familia y acercado al SeƱor, pasó al seminario mayor.
Su familia, que al igual que muchas otras, aguardaban la esperanza de que esa idea “loca” le saliera de su cabeza. Al joven le habĆa salido un excelente cargo en una procesadora de alimentos en el paĆs. La familia decĆa que ahora si que van a estar en la buena. Pero el opto por Cristo. A mediado del mes de agosto, en plenas vacaciones, junto a su familia deciden salir de paseo; se fueron a la playa y dĆas despuĆ©s, cuando regresaban tienen un aparatoso accidente. Todos salen casi ilesos, con golpes menores, excepto el joven seminarista, a el se le parte la pierna en tres partes. De emergencias se vuelven a la ciudad en la que estaban y luego de una delicada operación, la pierna del seminarista es unida con pernos y clavos. MĆ”s de un mes en cama se estuvo antes de iniciar la rehabilitación.
A todas estas, el joven no pudo entrar en la fecha estipulada al seminario. Tampoco pudo asistir al retiro espiritual de inicio de aƱo. Su vocación aunque perturbada por tan fuerte traspiĆ©s del baile de la vida, seguĆa como faro que se alimenta de la llamada de Cristo a seguirle. Este joven logro entrar casi tres mese despuĆ©s al Seminario, se sentĆa desfasado, atrasado y que no iba al ritmo de la comunidad. Fue duro para el. Era lógico, pero el seguĆa adelante. Las escaleras estaban prohibidas para Ć©l, y el seminario es un edificio de tres plantas, el vivĆa en la Segunda planta. Sin embargo el se arriesgó, al bajar en la maƱana, no subĆa mas hasta la hora de descanso, y en las tardes pedĆa a veces que lo subieran para el baƱo y luego se las ingeniaba para bajar. Nada fĆ”cil, pero el seguĆa en pie luchando.
Cada miĆ©rcoles le tocaba ir a rehabilitación, eran unas tardes de mucho trabajo llegaba agotado y sĆŗper adolorido por la extenuante sesión. Con los estudios, a pesar de llegar tan retrasado, logró ponerse al dĆa y nivelarse con sus compaƱeros. El medico le insistĆa en que debĆa abandonar el seminario y quedarse en su casa en rehabilitación, pero el insistĆa en quedarse en el seminario.
Luego de mas de ocho meses, este joven con sus limitaciones, logro un buen promedio en sus calificaciones de segundo semestre, pronto defenderĆ” la tesis de su carrera de ingenierĆa y hace unos dĆas se fue a su casa a rehabilitación, para que le puedan operar y sacar el tornillo que le insertaron para unir su pierna. Gracias al internet, el intensivo lo podrĆ” hacer virtual y no lo perderĆ”. El joven anhela que esta operación sea definitiva y asĆ continuar con su formación en el seminario. Oremos por el.
Las conclusiones que podemos sacar de este hecho de la vida real, se las dejo a su imaginación. Lo que puedo decir es que cuando se quiere se puede, Cristo es nuestro apoyo. Saludos y una oración por nosotros los seminaristas.
Nota: Feliz Cumpleaños Alfredo Avila, que el Señor te conceda la gracia de la perseverancia y fidelidad en tu vocación.
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