Yo vi de cerca, al beato de mañana.
La Pascua significa paso, paso del Señor haciendo justicia. El "paso" salvífico y liberador en aquella noche en que el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud de Egipto. La sangre del cordero "pascual", con que marcaron el dintel de la puerta, hizo "pasar" de largo al ángel exterminador de los primogénitos. Ese "paso" de Egipto hacia el desierto del Negeb y del Sinaí (Horeb), bajo la guía de Moisés, es el momento definitivo de la Alianza para poder entrar en la tierra prometida. Cristo es la Nueva Pascua, es el Cordero sin mancha que se inmola por nosotros. El vino a liberarnos de la opresión del pecado. Por su sangre hemos sido sanados. ****Anécdota Papal**** En la segunda visita del Papa Juan Pablo II a Venezuela, año 1996, yo apenas iba pasando la lechina y estaba en plena cuarentena. Mi familia materna es muy cuidadosa de esos detalles (más bien supersticiosa) y tradiciones de enfermedades. Se me presento la oportunidad de asist...