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Mostrando entradas de septiembre, 2011

Arcángeles...

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El papa San Gregorio Magno, nos habla hoy de los Santos Arcángeles, leamos y dejemos que nos instruya en este día. Cuento con sus oraciones. Los que anuncian cosas de menor monta se llaman simplemente ángeles, y los que manifiestan las más importantes, arcángeles. De ahí que a María no se le manda un ángel cualquiera, sino el arcángel San Gabriel pues era justo que para esto viniese un ángel de los más encumbrados, a anunciar la mejor de las nuevas. Por esta razón, los arcángeles gozan de nombres particulares, a fin de que—por medio de los hombres—se dé a conocer su gran poderío (...). Miguel significa ¿quién como Dios?; Gabriel, la fortaleza de Dios; y Rafael, la medicina de Dios. Cuantas veces se realiza algo que exige un poder maravilloso, es enviado San Miguel, para que por la obra y por el nombre se muestre que nadie puede hacer lo que hace Dios. Por eso, a aquel antiguo enemigo que aspiró, en su soberbia, a ser semejante a Dios, diciendo: escalaré el cielo; sobre las estrel...

Los hijos del divorcio...

Ante la idea de un divorcio, las cosas se tornan diferentes. Quien desea tomar una decisión como esta en medio de una situación tan emocional, corre el riesgo de enfocar su pensamiento casi exclusivamente en sus anhelos, intereses y deseos. No va a pensar en los otros miembros de la familia. Esto es peligroso, sobre todo cuando existen hijos de por medio. Y es que sin dudas, el divorcio es una opción cuando existe una relación absolutamente destructiva en la que los adultos y los niños sufrirían más que si se mantiene el matrimonio. No obstante a eso, es indispensable pensar que la pareja se encuentra frente a una decisión que le afectará para siempre. Alterará todas las áreas de su vida y a todas las personas que están involucradas en ella. En términos generales, podemos decir que el divorcio es un asunto con el que la iglesia nunca ha llegado a sentirse muy cómoda que digamos. Sin embargo, a medida de que como sociedad nos hemos movido en los últimos 40 ó 50 años en la direcc...

El filósofo cautivado por María...

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Saludos a todos, las clases han comenzado y el tiempo no rinde para nada. En medio de tantas cosas por aprender me he topado con esta meditación de un filósofo francés muy particular, se trata de Jean-Paul Sartre . Les dejo con esta su meditación escrita durante la guerra. Me abandono a sus oraciones. La Virgen est á p á lida y mira al ni ñ o. Har í a falta pintar su rostro, en un embelesamiento ansioso que no se ha visto m á s que una vez en un rostro humano. Ya que Cristo es su hijo, la carne de su carne y el fruto de sus entra ñ as. Ella lo lleva nueve meses y ella le dar á el seno y su leche se convertir á en la sangre de Dios. Por momentos, la tentaci ó n es tan fuerte que ella olvida que é l es Dios, lo cierra en sus brazos y le dice: ¡mi ni ñ o! Pero en otros momentos, ella se niega todo y piensa: Dios est á ah í y se siente presa de horror religioso por ese Dios mudo, por ese ni ñ o aterrador. Pues todas las madres se sienten as í frente a ese fragmento rebe...

Nuestra Señora de la Merced

España vivía aún bajo el poder de los sarracenos. Barcelona, inquieta y amante de los valores cristianos, había creado con anterioridad una Orden para que se dedicara exclusivamente al rescate de los cautivos cristianos en manos de los mahometanos. Esta Orden de los caballeros funcionaba desde el año 1190. Con el paso del tiempo, Dios suscitaría la que actualmente conocemos como Orden de los Mercedarios o de la Merced. ¿Cómo nació esta Orden? Una noche estaba san Pedro Nolasco pensando cómo salvar a los cautivos de los invasores. Entonces, se le apareció la Virgen y le manifestó que fundara una Orden religiosa que tuviera como misión fundamental el rescate de los cautivos. El santo, alucinado por esta visión, fue en seguida a contársela a su confesor, san Raimundo de Peñafort. Este, naturalmente muy sorprendido, va a comunicar tal acontecimiento al propio rey Jaime I. El monarca había tenido idéntica revelación. Había que actuar con celeridad. Se reunieron los tres. Después de v...

"Estoy en la Iglesia" , porque no puedo encontrar a Jesucristo de una manera auténtica fuera de Ella.

Mientras estudiaba, un compañero del Seminario se sienta a leer una de tantas guías que nos mandan a leer y estudiar durante nuestra formación sacerdotal. Al rato comienza a hacerme comentarios de lo que lee, al inicio no le hice caso, luego se puso interesante la cosa y finalmente comenzamos a comentar lo que leía. El autor es el Cardenal diacono Jean Guénolé Louis Marie Daniélou S.J. quien fuera unos de los más importantes teólogos del Concilio Vaticano II y principal propulsor en la renovación de la Patrística. Es un artículo se titula “Estoy en la Iglesia” en este el Jesuita habla de la Iglesia Católica como la albacea de la Verdad que es CRISTO y es una, única e indivisible. En uno de sus párrafos nos dice: “ Lo que me atrae a la Iglesia no es la simpatía que yo pueda sentir hacia las personas que la componen, sino lo que se me da a través de estos hombres, no importa quienes sean, esto es, la verdad y la vida de Jesucristo. Yo me uno a la Iglesia porque Ella no puede s...

Cristo nos llama...

La liturgia de hoy nos presenta a Cristo como el propietario de una gran viña,   que sale en busca de obreros para que la trabajen. Cristo llama, llama a toda hora, a todo momento, muchos atienden a ese llamado al salir el sol, algunos caen en cuenta del llamado con el sol del   medio día, otros tantos lo sienten muy en su corazón ya al caer la tarde noche, pero todos comparten algo, "El llamado" y eso basta para siempre, para la eternidad. Como decimos en la Misa "Señor, no soy digno… pero una Palabra Tuya bastará… pues sí, con un solo gesto del llamado del Señor, podemos a ejemplo de los primeros cristianos, llevar su palabra por doquiera. Cristo llama, esa llamada es eterna, queda en nuestras vidas y si queremos que nuestra vida tenga sentido, en algún momento del la jornada debemos contestarle. Me abandono a sus oraciones.

Tierra fértil...

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El evangelio de hoy nos recuerda la parábola del Sembrador, Jesucristo Buen Sembrador esparce su palabra como semilla sobre el intelecto de nuestras vidas, entrando por nuestros oídos las palabras que tienen vida eterna y son salvadoras. Todos somos tierra fértil donde Cristo amorosamente deposita los talentos de su palabra. Y más que enterrarlos, hay que trabajarlos y hacer que den abundantes frutos. Un ejemplo de tierra fértil y óptima es Nuestra Señora, la Virgen María. Ella que llegado el cumplimiento del tiempo dio a luz al Salvador del mundo, a Cristo; Ella es la mejor referencia para que imitemos y demos frutos imperecederos y de ayuda a nuestros hermanos. Conozco a tantos hombres y mujeres que dejando todas las comodidades de su conuco, de su pequeño metro cuadrado, con la palabra de Cristo Salvador y Buen Sembrador, se van a dar frutos en desiertos áridos, en montes pedregosos y en montañas empinadas. Llenando esos lugares de abundantes obras que emanan una aroma a s...