Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2011

Llantos vocacionales...

Imagen
¿Y quién llora una vocación que se va, o que se pierde? ¿Quien se preocupa por el que decide dejar todo lo que tomó por dejarlo todo? El llamado de Dios es inequívoco, Dios a diferencia de nosotros no se fija en apariencias, Él mira el corazón, mira nuestro potencial. Cree en nosotros como personas que hemos sido creadas por Él. ¿Quién lamenta la deserción en un seminario? Las manos que traen a Cristo Eucaristía se marchitan con el tiempo y mueren, ¿quién les sustituirá? ¿Dónde estamos invirtiendo nuestras oraciones? Los seminarios cada vez quedan más vacios, ¡no hay vocaciones! ¿Será que Cristo dejó de llamar? Nada que ver con eso, el llamado como sirena a la hora pico sigue sonando; es el ruido de nuestro mundo que lo vela cada vez mas. Pero Cristo sigue llamando. ¿Quien escucha el lamento de un árbol de vocación caer? Será a futuro un altar de la Eucaristía menos, un confesor menos, un párroco menos. Oremos por nuestras vocaciones, para que el dueño de la mies envíe operarios ...

La Experiencia Humana en Manos del auxilio de los Cristianos.

Imagen
En estos días he visto una película estilo documental que la verdad me ha tocado en la fibra de la sensibilidad humana. Se llama “La Experiencia Humana”. Par de jóvenes que se enrumban a encontrarse a sí mismos y a descubrir lo que siente el otro. Se las recomiendo, me ha llamado la atención unas palabras que dijo uno de los que entrevistaban, se las dejo junto con el tráiler. Todos valoran su vida y quieren que los cuidemos con ternura y nos preocupemos por su bienestar. Vale la pena vivir porque es así. La gente lo sabe. La gente sabe que vale la pena vivir su propia vida. Algunas personas se deprimen y pierden, olvidan la importancia de su vida. Pero eso generalmente pasa porque por un momento se quiebra la parte que mantiene la esperanza. Si logras hacer que superen ese momento la mayoría reafirmará entonces que vale la pena vivir. Un hombre salto de un edificio, dijo que mientras caía se dio cuenta que desearía no haber saltado. Se fracturo todo pero sobrevivió. Es que la de...

Instrumentos de Dios Misericordia.

Imagen
En mi diócesis, del 01 de mayo de 2011 al 15 de abril de 2012, se ha proclamado el año de la Misericordia. Una oportunidad para beber de la fuente de la Misericordia Divina, oportunidad de construir fraternidad. Una de las acciones donde notamos y sentimos en carne propia esta Misericordia es en el Sacramento de la Penitencia. Es allí donde la mano de Dios nos limpia por el agua y la sangre de su hijo amado Jesucristo y solo por amor nos restituye la gracia que perdemos por la incidía del pecado. Somos frágiles, y esa debilidad se ve asediada por el pecado. Podemos armarnos de murallas acéticas que nos alejen del peligro del pecado, pero igual caemos, somos frágiles y es Cristo el que nos fortalece con su perdón. No importa los vidrios rotos que tenga nuestra casa, no importa la cantidad de basura que tengamos en el corazón. Reconozcamos a Cristo como Salvador, pidamos su perdón y acudamos a la fuente de su misericordia: El Sacramento de la Penitencia. Tengamos confianza en la ...

Silencio fructifero...

Imagen
Hace algúntiempo, un buen amigo después de haber leído un libro del cual no me acuerdo, me decía: “En el silencio se dicen las mejores palabras” y después de esto una serie de argumentaciones que no entendía del todo, de hecho me parecía una frase incomprensible. La frase la repetía muchas veces, la daba como consejo y la acomodaba entre conversaciones. Fue en mi proceso de reconversión, de aceptación de mi llamado vocacional que le encontré sentido a esta frase tan “ilógica” para mí y que tanto me dijo después. En el silencio callas tu voz y abres tus oídos. Dispones tu corazón a Aquel que te habla en la frecuencia de los latidos de tu corazón. Se produce entonces un silencio fructífero, un silencio de gestación, de gracia, que alimenta y da fuerza al alma. Un silencio que florece a la escucha de la presencia del Señor. No así un silencio enmudecido. De apariencias que al alma no hace bien. Un silencio estrepitoso que cierra tu boca pero que abre ese abanico imaginario donde tu ...