Cuarta Aparición:
Ante la gravedad de su tío, Juan Diego se va a México, a buscar un sacerdote. Rodeó el cerro para evitar que la Virgen lo encontrara; pero ella sale a su encuentro, lo tranquiliza sobre la enfermedad de su tío: "Te doy la plena seguridad de que ya sanó", le dice, y lo envía a la cumbre por las rosas que serán la señal. Cuando regresa, la Virgen le dice: "Hijito queridísimo: estas diferentes flores son la prueba, la señal que le llevarás al Obispo, y le dirás, de parte mía, que por favor vea en esta señal mi deseo, y por ello, que ejecute mi voluntad". Quinta Aparición: Martes 12 de diciembre muy de madrugada.
Al mismo tiempo que se le aparece a Juan Diego, se le aparece en su casa a Juan Bernardino, el tío del vidente, le cura de sus enfermedades y le manifiesta su nombre y pide que, de ahora en adelante, a su preciosa imagen se le llame, o se le conozca como la "SIEMPRE VIRGEN SANTA MARIA DE GUADALUPE".
La estampación ...