Un párroco para la parroquia.
Como párroco de la Parroquia San Isidro Labrador, tengo el privilegio y la responsabilidad de servir a siete comunidades que se encuentran dispersadas en el extenso territorio parroquial. Mi misión es seguir el ejemplo de Cristo, el Buen Pastor, y ser un buen párroco para todos mis fieles. Cada día, me esfuerzo por ser un ejemplo y testimonio de fe, esperanza y amor, especialmente para una comunidad tan necesitada y sedienta de guía espiritual. En cada comunidad, trato de llevar el mensaje de Cristo y ser un reflejo de Su amor y misericordia. Agradezco a Dios por la oportunidad que me ha dado de ser el párroco de esta parroquia. Le pido que me ayude a ser un instrumento de cercanía entre los hombres y Dios, y sobre todo, a ser un buen Colaborador de la Verdad. Mi deseo es que, a través de mi servicio, pueda tocar los corazones de muchos y guiarlos hacia una relación más profunda con Cristo. La parroquia nos nada fácil, pero se hace el esfuerzo y se lucha para que la Gracia del Señor ac...