Un sueño de Don Bosco Santo... Felíz día...
Un día de 1847, yo había meditado mucho sobre cómo hacer el bien, especialmente a los jóvenes, cuando se me apareció la Reina del Cielo y me condujo a un jardín maravilloso. Me vi en una galería muy hermosa y rústica, construida en forma de corredor. Unas plantas trepadoras llenas de flores adornaban los pilares. La galería terminaba sobre una pérgola cubierta de rosales en plena floración. El suelo también estaba cubierto de rosas. La Bienaventurada Virgen María me dijo: "Quítate los zapatos. Este es el camino que debes recorrer." Me sentí contento, pues me hubiese molestado marchar calzado sobre las rosas. Cuando comencé a caminar me percaté que las rosas escondían muchas espinas. Me sentí obligado a detenerme y enseguida me marché. Aquí se necesitan los zapatos, le dije a mi guía. Es cierto, me respondió, se necesitan buenos zapatos. Me calcé y me puse en marcha con otros compañeros que en ese momento habían llegado y me pidieron caminar conmigo. Yo veía rosas por todos la...