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Mostrando entradas de abril, 2015

Felices Fiestas de Resurrección...

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Son muchas las Pascuas que he vivido, muchas veces he cantado ¡Resucito! He llorado de la emoción y brincado de la alegría. He diseñado tarjetas muy elegantes con frases contundentes y colores atrayentes. Me he sentido transformado por la luz Gloriosa del Resucitado. Pero en está pascua 2015, algo sucedió, algo trascendental me pasó, que lleva por nombre “Mi Señor Jesús Resucitado” Hablar de la Resurrección de Mi Señor Jesús, es hablar de la transformación ontológica que gesta en nosotros la alegría de esta realidad. Su luz hermosa disipa todo error y duda, restituye la esperanza y nos devuelve la alegría de vivir en la libertad de los hijos de Dios. Hablar de resurrección, es hablar de Cristianos que se aman, que se ayudan mutuamente, que se respetan, que hacen bien su trabajo. Es decidir por la luz gozosa de la Verdad, es decidir por el Bien Mayor, es decidir amar a todos en Cristo. Debemos mostrar las heridas gloriosas de mi Señor Jesús Resucitado que son muestras de ca...

Es la Pascua, el paso del Señor por nuestras vidas...

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Indudablemente Cristo ha Resucitado para nuestra redención, para mi redención!!! A veces en las planicies de las montañas abajadas, se construyen torres y almenas para atrincherarse, ya no en las alturas desafiantes y acantiladas, sino en murallas de soberbias y muros de egoísmos. Paredes tapizadas con almohadones de acomodamiento y luces de indiferencia. Esto sucedió, aconteció, fue real en el caso particular. Pero alguien llegó, con montadura de humildad y mansedumbre, ofreciendo de comer y beber, mas nadie abrió, la puerta adornada de “no pase” siguió cerrada. Sus heridas que eran mis heridas, ensangrentaron los jardines de opulencias (mi opulencia) y levantando el polvo de la maledicencia (mi maledicencia) con el madero a cuestas. Se quedó en pie, tambaleándose, el manto purpura se hacía húmedo de la sangre, llevaba una espinada corona trenzada y adherida a sus cienes, la espalda surcada de golpes y adornada de moretones y llagas sangrantes. Allí estuvo no se movía,...