Es cuaresma...
Cuaresma siempre nos presenta la oportunidad de saldar cuentas que hemos echado al olvido. Es momento propicio para sacar lo rencoroso de nuestro corazón y arrumarlo junto a la madera que arde a la luz del resucitado. Momento favorable es este en el que el sacramento de la penitencia nos permite ver la cara misericordiosa de Dios AMOR que nos invita a amarle en el hermano. ¡Es cuaresma, el tiempo apremia! Falta poco, no nos desanimemos, ha sido un duro caminar, pero Cristo nos ha acompañado en este desierto cuaresmal. Hemos ido a la montaña a orar con él, también llegamos al pozo donde descubrimos que él, Cristo es el único que nos puede dar el agua verdadera, el agua que quita la sed eterna. ¡Es cuaresma, el tiempo es oportuno! Fíjate como los arboles han dejado sus flores, aguardan a la primavera. Aguardemos nosotros al Señor, esperemos y confiemos en su palabra. Hagamos lo mismo que los arboles, despojémonos de las hojas manchadas de nuestras malas acciones, dejemos el espíritu ...