Gastarse por el Señor...


Cuando me acerqué a la capilla para orar, ya él estaba allí, no era necesario que lo escuchara decir algo, era evidente que había nacido para eso, y sólo con verlo, ya me decía mucho.

Estaba frente al sagrario y realmente irradiaba, era todo un testimonio de paz y de serenidad. Mientras que yo, pensando en mil cosas que hacer para agradarte, Señor, y hacer que muchos se acercaran a Ti, entre para hacer una oración “rapidita”

Quedé absorto con aquella sencillez y constancia, sabía que no se iría de allí definitivamente se gastaría por el Señor, y con eso se realizaría a plenitud.

Permíteme realizarme igualmente a mí, Señor; gastarme frente a tu sagrario en constante oración, ser luz que indique a mis hermanos tu presencia entre nosotros, como aquel cirio que me hizo reflexionar una tarde en la capilla.

Horacio

Comentarios

Kara ha dicho que…
Muy hermosa reflexión Silverio...al igual que tu blog....no sé si te dije que le ha sentado muy bién el nuevo "look". Un abrazo ¡¡¡
Angelo ha dicho que…
Me uno a este gran desedo y preciosa oración. Un abrazo
Anónimo ha dicho que…
http://credoinunumdeumpatremomnipotentem.blogspot.com/

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