Hay ciertas cosas que aun con saberse no es bueno divulgarlas, y aun sin saberse es peor aún comentarlas. Hablamos de lo que somos, oímos y sabemos; especulamos de lo que no sabemos y desconocemos. La fe, como certeza de creer en lo que aún no vemos y como realidad de la esperanza que tenemos, viene a iluminar nuestra oscuridad. Es capaz de transformarnos e impulsarnos a lo inesperado. Don tan inestimable, es el de la fe, que como regalo de Dios nos impulsa. Esta sí que hay que propagarla, divulgarla y expandirla por doquier. Acerquémonos a Cristo, puerta de Salvación y Luz verdadera, de Su presencia nos fortalecemos, alimentamos e impulsamos a vivir en Él. Feliz Domingo en el Señor.