De campaña promocional...
Estamos de semana Vocacional, haciendo promoción al único, inigualable e insustituible candidato de la Verdadera unidad, el dueño de la felicidad y del dador de todas las gracias: Jesucristo. Estamos de promoción, de “algo” intangible pero muy vivencial, que no se ve, pero se puede deducir; que nos es para ti, sino para el otro; que es un tesoro y está en vasija de barro, pero que amas con gran emoción, es "La vocación" eso que te apasiona, por lo que sueñas y luchas, te desvelas y anhelas. Toda vocación por extraña que suene y parezca en si su oficio o meta, debe repercutir en un bien al prójimo o (si se me permite decir) a los prójimos, a tu comunidad, a tu familia al vecino. De lo contrario, esa vocación estaría errada y mal encaminada, seria hija del egoísmo y engendradora de soberbia. La vocación se vive, se irradia con ella, se es testigo de la felicidad que eso te genera, te mueve a esforzarte y a seguir adelante por la meta propuesta. Desde hace algún tiempo, yo dec...