Hace un par de días, hablaba con un compañero del seminario sobre diversos temas que nos atañen como seminaristas y como venezolanos. Como venezolanos nos preocupa la situación que vivimos en nuestro país, es necesario un cambio para bien, apuntando a la igualdad y prosperidad de todos nuestros coterráneos. Como seminaristas, disertábamos sobre el pontificado de Benedicto XVI. A nuestro modo de ver, uno de los pontificados más prospero y brillante en la historia de la iglesia moderna. Y es que, Benedicto XVI, nos enseñó a amar a la Iglesia, no por pura filantropía, ni por pura moda; nos enseñó a conocer el misterio de nuestra fe. A estudiarlo, a usar nuestro conocimiento finito, para acercarnos a la magnificencia de la infinitud del Creador. Benedicto XVI, nos enseño a ser libres en el amor de Cristo. A seguir dejándolo todo por Aquel que es la razón de nuestra fe y nuestra vocación. En estos momentos, de Sede Vacante, nos abandonamos en las manos de Nuestro...