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Mostrando entradas de abril, 2023

La amistad, un vinculo poderoso...

La vida está llena de retos y dificultades, pero también de momentos de alegría y felicidad. La amistad y la espiritualidad son dos fuerzas poderosas que nos pueden ayudar a mantenernos fuertes y conectados en este viaje. En este post, exploraremos la importancia de la amistad y la oración en nuestras vidas, así como la relevancia de la reciprocidad y la empatía en nuestras relaciones interpersonales. La amistad: un vínculo poderoso La amistad es una de las formas más puras y valiosas de relación humana. Las amistades nos brindan apoyo emocional, nos ayudan a crecer y nos ofrecen una sensación de pertenencia. Además, la amistad nos permite experimentar la empatía y la reciprocidad, dos elementos esenciales para nuestras relaciones. Empatía y reciprocidad en las amistades La empatía es la capacidad de ponernos en el lugar de otra persona, entendiendo sus sentimientos y emociones. En una amistad, la empatía nos permite conectarnos profundamente con la otra persona, ya que nos ayu...

Amar...

El hombre ama libremente. La fe no nos pide algo antinatural, pero si sobrenatural. El amor al enemigo, no es excluirlo de la gracia Divina. En su momento, el recordado Papa Benedicto XVI, nos dijo que,  “La revolución cristiana consiste en amar al enemigo. No detener los bienes que Dios envía a los demás a través de nosotros”. Y nos preguntamos, ¿Pero amar al enemigo? Resulta que en nuestro lenguaje, la palabra amor encierra muchas cosas. En griego no es así, allí se diferencia en tres formas de amor. El amor  Eran ( eran) , que es una simpatía inmediata. El amor  Filei ( filein) , que es el amor de amistad. El amor  Ágapan ( ἀγαπᾷν ) ,  que no es el amor humano, es el amor de Dios que llega a la persona y esta lo irradia a otra. Dios no nos pide nada antinatural. Es el amor  Agapan , que es el sobre natural, porque viene de Él y supera nuestra naturaleza y entendimiento. Ese es el que nos pide para con nuestros enemigos.  

Me había atrincherado...

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A veces en las planicies de las montañas abajadas, se construyen torres y almenas para atrincherarse, ya no en las alturas desafiantes y acantiladas, sino en murallas de soberbias y muros de egoísmos. Paredes tapizadas con almohadones de acomodamiento y luces de indiferencia. Esto sucedió, aconteció, fue real en el caso particular. Pero alguien llegó, con montadura de humildad y mansedumbre, ofreciendo de comer y beber, mas nadie abrió, la puerta adornada de “no pase” siguió cerrada. Sus heridas que eran mis heridas, ensangrentaron los jardines de opulencias (mi opulencia) y levantando el polvo de la maledicencia (mi maledicencia) con el madero a cuestas, se quedó en pie, tambaleándose, el manto purpura se hacía húmedo de la sangre, llevaba una espinada corona trenzada y adherida a sus sienes, la espalda surcada de golpes y adornada de moretones y llagas sangrantes. Ese día antes de caer, con su mano derecha tocó la puerta de mi corazón, un escalofrío hiso rechinar las paredes de la to...

Seguir adelante...

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Siempre es y será complicado. Siempre será una marcha con freno de mano puesto. Y es que nos enrollamos tanto o simplemente no prestamos atención a lo valioso e importante de la vida. No dejes a un lado el esfuerzo que se hace por ti. Valora más, agradece más y observa más. En algún momento todo será silencio, silencio ensordecedor que nada podrá hacer desaparecer por más que quieras. Es como cada amanecer, con sus cantos, colores, olores, alegrías y brisa suave; todo esto cada día para nosotros, para ti, y en ocasiones lo menos que hacemos es mirar, agradecer lo que nos regla la Providencia. Es así como ese novio que se esmera en lucir bien para ella y al llegar ella lo nota y pondera el esfuerzo, la alegría en el es grande. Así como cuando simplemente esperas y esperas algo no diferente, pero si más intenso y poderoso. Toca seguir adelante, desapegarse, frenar y no detenerse, seguir sirviendo y amando. Dios te bendiga.

Amar inmensamente.

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Hace días alguien muy cercano me enviaba un bonito mensaje al cual al final de este, colocaba la palabra “amar” acompañada del adverbio “Inmensamente”, esto me invito a pensar acerca de nuestras relaciones de amistad con nuestros semejantes y del poder tan grande que tienen nuestras palabras. Estas pueden ser proyectiles que destruyen murallas de mal entendidos y barreras de orgullo, también pueden destruir buenas intenciones y corazones generosos. La palabra escrita o expresada verbalmente es nuestra mejor forma de comunicarnos y de expresar los sentimientos de gratitud o ingratitud. Es bueno recordar que el verbo, es la parte de la oración que expresa una acción y que el ser acompañado un adverbio, lo ensancha no cambiando su significado,  coloquialmente diría que lo expande, lo hace más fuerte y nos habla un poco de la fuerza con la que se emplea ese verbo. En el evangelio según San Juan, nos encontramos con que Jesús en la ultima cena comienza su discurso de despedida y a...

Ahogarse o no ahogarse, he allí el dilema.

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Las circunstancias de la vida muchas veces nos hacen sentir bien o mal. Podríamos decir que pareciera que estas circunstancias o vivencias, van marcando el día a día de la vivencia cotidiana. En muchas oportunidades de estas vivencias surgen lo que común llamamos problemas, que nos toca enfrentar y saltear. En ocasiones de esos problemas hacemos una tempestad, una tormenta o un tsunami, en un vaso.  Y entonces creemos que es el fin y se acabo todo. Sucede que ante estas dificultades es como si estuviéramos sumergidos en un vaso de esos que son pequeños, de los que no basta solo uno cuando tenemos demasiada sed, y entonces sumergidos en ellos estamos a la mitad, miramos hacia arriba y lo vemos muy lejos, miramos hacia abajo y lo vemos muy profundo. Entonces nos atormentamos, malhumoramos, lloramos y pataleamos. Necesitamos tomar una opción que sea radical y que nos ayude a salir.  Una opción es que podemos flotar sobre el agua de problemas buscando salir de ellos, por medio de...

Volver siempre es bueno…

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Decidimos volver, regresar a lo que es bueno, dejando a un lado lo pesado y duro del camino. Y es que como la tarde del día de la resurrección, muchas veces vamos de camino a Emaus, apesadumbrados por lo difícil de lo cotidiano, tristes por lo que hemos visto y vivido y desesperanzados ya que nuestros proyectos no se han hecho según nuestros criterios. Y entonces como sales al encuentro, te haces el que no sabe nada y después de saberme escuchar, prestarme atención y mirarme a los ojos, comienzas a calmar las aguas tempestuosas de mi corazón. Tus palabras llegan como bálsamo perfumado con olor a esperanza matutina, tu compañía es la seguridad que tanto había disfrutado y que en un intento de soberbia había olvidado. ¿Acaso en esta cuaresma no ardía el corazón mientras caminabas conmigo subiendo la escalada cuaresmal? Y es que en el pórtico rompiste las murallas que la soberbia había construido y entraste como Rey a este corazón. Y es que me has enseñado que “No hay amor más grande que ...