Vocación en muletas...
Las ganas de supervivencia son innatas en toda creatura. Nadie quiere morir o dejar de existir. Desde la planta más pequeña, la bacteria más diminuta, hasta el multimillonario más poderoso, hace lo posible por prolongar su existencia. El cristiano debe prolongar su existencia terrenal con las obras buenas que puedan ayudar a sus semejantes y disfrutar de ella en la patria celestial, con Cristo nuestro salvador. Cierto joven, estudiante de ingeniera química sintió el llamado al sacerdocio, en el último semestre de su carrera lo dejo todo y se fue al seminario. Allí luego de un discernimiento en el centro vocacional paso a propedéutico, entre altos y bajos vivió su año de enamoramiento en el Señor , -yo diría que es uno de los mas importantes y hermosos-, el joven alejado de su familia y acercado al Señor, pasó al seminario mayor. Su familia, que al igual que muchas otras, aguardaban la esperanza de que esa idea “loca” le saliera de su cabeza. Al joven le había salido un excelen...