Balanzas balanciadas...


Un campesino iba con frecuencia a la ciudad para llevar a un panadero la manteca necesaria para la elaboración del pan, y por cada kilo de manteca recibía un kilo de pan. Una vez. Tuvo el panadero la curiosidad de comprobar cuánto pesaba la manteca que le acababan de entregar, y descubrió que de la entrega última –cinco kilos- faltaba medio; así que pidió explicaciones. El campesino, que estaba prevenido, contestó ya tranquilo:
-No sé qué decirle. Como en mi casa tengo balanzas, pero sin pesas, me arreglo siempre poniendo en un platillo de la balanza el pan que usted me da, y en el otro un peso igual de manteca.
Ni que decir tiene que el panadero quedó avergonzado. Algo parecido va a ocurrir en el Juicio. Dios hará como el campesino, pues el mismo Cristo ha dicho: Con la medida con que midiereis, seréis medido (Mt 7,2).

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Lo que es igual, no es trampa. Que tengas una semana muy productiva.
Belen ha dicho que…
Donde las dan,las toman.

Un cariñoso saludo y mi oración.

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