IGLESIA, TEMPLO Y PARROQUIA. Precisiones canónicas e históricas sobre los templos matrices e históricos de Maracaibo. Pbro. Silverio Osorio.


                                                                                                                              Fotos referenciales.

Escribo estas líneas al día siguiente de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, titulares de nuestra Santa Iglesia Catedral, porque considero oportuno fijar por escrito una distinción que con frecuencia se difumina en el lenguaje pastoral corriente y que, sin embargo, es imprescindible para comprender rectamente qué celebramos, cuándo y por qué: la diferencia entre iglesia o templo, de un lado, y parroquia, del otro. No se trata de una disquisición meramente académica; de ella depende que sepamos distinguir, por ejemplo, el aniversario de nuestra parroquia del aniversario de la dedicación de nuestro templo, dos fechas que no coinciden y que no deben confundirse.

I. LA DISTINCIÓN CANÓNICA

La iglesia, entendida en su acepción edilicia, y el templo son términos sinónimos: designan el edificio consagrado al culto divino. La parroquia, en cambio, es una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral se encomienda, bajo la autoridad del Obispo diocesano, a un párroco que actúa como su pastor propio[1]. De esta distinción se sigue una consecuencia de no poco alcance: la dignidad de catedral o de basílica se predica del templo, no de la parroquia. Ni la catedral ni la basílica llevan implícito, por el solo hecho de ostentar ese título, el carácter parroquial.

Por razones de orden pastoral, sin embargo, junto a la generalidad de las catedrales del orbe católico se erige una parroquia anexa que atiende el fuero sacramental ordinario —bautismos, matrimonios, confirmaciones, primeras comuniones— de la feligresía que rodea al templo mayor. Esa parroquia recibe habitualmente el nombre de “parroquia del Sagrario”, en referencia al antiguo tabernáculo o sagrario del templo matriz, y se hace visible, en no pocos casos, mediante una capilla o iglesia contigua al edificio catedralicio. Así sucede en la catedral de México, en la de Sevilla y en la nuestra, la de Maracaibo.

Cuando la catedral cuenta con cabildo catedralicio, el sacerdote al frente del templo mayor es el deán, oficio distinto del párroco de la parroquia anexa; no necesariamente recae en la misma persona, como ocurre en Sevilla. En Maracaibo, ese oficio lo desempeñó Mons. Quintero hasta la disolución de nuestro cabildo; en el régimen anterior a esa disolución, el altar mayor de la catedral se reservaba a las celebraciones dominicales y episcopales, mientras que el resto de la semana el culto ordinario —y la sede del párroco— tenía lugar en la capilla del Sagrario, hoy capilla del Carmen.

II. LA CATEDRAL DE MARACAIBO Y LA PARROQUIA DE EL SAGRARIO

Nuestra parroquia matriz fue erigida el 7 de junio de 1806 por el obispo de Mérida, Mons. Santiago Hernández Milanés, mediante decreto que dividió la entonces única feligresía de la ciudad en tres curatos independientes: San Sebastián, Santa Bárbara y San Juan de Dios[2]. San Sebastián, constituida matriz, es la parroquia que hoy conocemos como El Sagrario Catedral; el cambio de denominación se produjo al elevarse nuestra Diócesis a Arquidiócesis Metropolitana, el 30 de abril de 1966[3]. Conviene precisar que cierta bibliografía de divulgación, así como la tradición oral, sitúan esta erección un día antes, el 6 de junio; la fuente archivística primaria —el decreto episcopal transcrito en el acta de la Curia— fecha el acto el 7 de junio, dato que debe prevalecer por tratarse de cita textual del documento original.

Distinta de la fecha de erección parroquial es la de la dedicación del templo: el 18 de abril de 1818, concluidas las obras de reedificación emprendidas bajo el obispo Rafael Lasso de la Vega, la catedral fue consagrada solemnemente bajo el patrocinio de los apóstoles San Pedro y San Pablo, sus titulares[4]. No debe confundirse esta consagración con el traslado de la sede episcopal y del seminario a la parroquia San Sebastián, ocurrido también un 18 de abril, pero de 1813: dos acontecimientos distintos que comparten día y mes, no año.

A la parroquia de El Sagrario corresponde, además, la fiesta de su patrona, Nuestra Señora del Carmen, cuya imagen fue traída de México en 1775 y se celebra el 16 de julio[5]; a la catedral, en cuanto templo, corresponde la solemnidad de sus titulares, San Pedro y San Pablo, el 29 de junio. He aquí, en un mismo edificio, la doble referencia que conviene no confundir: el 16 de julio celebramos a la patrona de la parroquia; el 29 de junio, a los titulares del templo.

III. LA BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE CHIQUINQUIRÁ Y LA PARROQUIA DE SAN JUAN DE DIOS

El mismo decreto episcopal del 7 de junio de 1806 erigió, junto a San Sebastián, el curato de San Juan de Dios, hoy sede de nuestra Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá[6]. Advierto que otras fuentes, ajenas al acta de la Curia, refieren el 7 de julio de 1806 como fecha de creación y el 30 de enero de 1808 como fecha de instalación permanente del primer párroco, Antonio María Romana; sostengo, por las razones ya expuestas, la primacía del documento archivístico sobre estas referencias secundarias.

La titularidad del templo —la Virgen de Chiquinquirá, la Chinita, elevada a esta condición en 1858 y cuya basílica fue declarada tal por Benedicto XV en 1920— es, de nuevo, distinta de la advocación patronal de la parroquia, que permanece bajo el patrocinio de San Juan de Dios. Es el mismo esquema ya señalado para la catedral: un titular para el templo, un patrono para la parroquia.

A esta doble referencia de templo y parroquia se suma, en el caso de la Chinita, una tercera categoría canónica: la de santuario. El 18 de noviembre de 2017, en las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, el entonces Arzobispo de Maracaibo, Mons. Ubaldo Ramón Santana Sequera, FMI, en uso de sus facultades como Ordinario del lugar y a tenor del canon 1230 del Código de Derecho Canónico, erigió el templo como Santuario Mariano Arquidiocesano “Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y San Juan de Dios”[7]. El decreto original, que hemos podido cotejar directamente, dispone en su literal d) que el Santuario conserva su estatuto de parroquia a tenor de los cánones 515-525, y fue refrendado, por mandato del Arzobispo, por el Canciller Secretario de la Curia. Un año después, en las mismas fiestas patronales de 2018, el Arzobispo Mons. José Luis Azuaje elevó el Santuario de su condición arquidiocesana a la de Santuario Mariano del Zulia, dignidad que conserva hasta el día de hoy[8]. Sigue conservando, en todo caso, su estatuto de parroquia.

IV. LA IGLESIA DE SANTA BÁRBARA, TEMPLO DE LA INMACULADA

También por el decreto del 7 de junio de 1806 se erigió la tercera de nuestras parroquias históricas, Santa Bárbara, segregada del territorio de San Sebastián. Su titularidad, sin embargo, ha sido la más disputada de las tres: desde 1747 los frailes capuchinos promovieron en ese templo el culto a la Inmaculada Concepción, dando origen a un largo litigio de titularidad entre la Obra Pía de Santa Bárbara y la Congregación de la Inmaculada que se prolongó por décadas, hasta que en 1812 la Purísima fue reconocida como patrona[9].

El mismo decreto, con idéntica data de “siete de Junio de mil ochocientos seis”, se conserva también reproducido íntegramente en las páginas de El Zulia Ilustrado, lo que descarta cualquier duda sobre la fecha exacta de la erección: es el 7, y no el 6, de junio[10]. Consta, además, en esa misma fuente, que la condición puesta por el obispo Hernández Milanés a la separación de los tres curatos —la vacante efectiva de uno de ellos— no se cumplió sino hasta el 30 de enero de 1808, fecha desde la cual figura el presbítero Juan Antonio Faría como primer cura propio de Santa Bárbara. Conviene, pues, distinguir la fecha del decreto episcopal, 1806, de la fecha en que la erección tuvo efecto práctico, 1808.

Debo también precisar, con el rigor que exige esta clase de escritos, la fecha y las circunstancias de la consagración de este templo bajo el patrocinio de la Inmaculada Concepción. Reconstruido totalmente el edificio, fue bendecido el domingo 1 de diciembre de 1957 y consagrado —con el rito solemne que el derecho reserva a este sacramental, distinto y de mayor dignidad que la simple bendición— los días viernes 7 y sábado 8 de febrero de 1958, por quien entonces era Administrador Apostólico de la Arquidiócesis, Doctor José Alí Lebrún Moratinos, más tarde investido con el capelo cardenalicio, quien escogió a propósito esas fechas por coincidir con el primer centenario de la aparición de Nuestra Señora en Lourdes, 1858-1958[11]. Con esta consagración, el templo de Santa Bárbara pasó a integrar el reducido grupo de las cuatro iglesias consagradas —y no meramente bendecidas— que tiene Maracaibo, junto con la Catedral, la Basílica de Chiquinquirá y el templo del Corazón de Jesús.

Aquella reconstrucción, que sustituyó la vieja fábrica decimonónica legada por el fervor del Padre Joaquín Piña, no fue obra de un día. Ya en octubre de 1951 el Pbro. José Méndez Romero, entonces Vicario Coadjutor, había promovido, junto con la Junta de Fomento del Templo de la Inmaculada —presidida por don Emiro González Herrera—, el “Libro de Amigos del Templo de la Inmaculada”, una suscripción popular destinada a costear su reedificación total[12]. Sobre el nombre de este templo conviene no perder de vista, una vez más, la distinción con que abrí estas páginas: la feligresía lo conoce indistintamente como “Iglesia de Santa Bárbara” —por su origen y por la santa mártir, que sigue siendo cotitular— y como “Templo” o “Santuario de la Inmaculada Concepción” —por su patrona canónica desde 1812—, dos denominaciones de un mismo templo parroquial, no de dos templos distintos.

El título de Santuario aplicado a este templo no es, por lo demás, de reciente data: consta ya documentado en 1877, en virtud de su agregación canónica a la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, y se conserva ininterrumpidamente hasta hoy en su denominación oficial vigente[13]. Se cumple así, con singular nitidez, el esquema expuesto en la Sección I: un solo edificio que es, a la vez, parroquia (con patrono, Santa Bárbara) y santuario (con titular mariana, la Inmaculada Concepción).


 

V. LA CAPILLA DE SANTA ANA

Fuera ya del elenco de las tres parroquias matrices erigidas en 1806, la ciudad conserva un cuarto templo histórico cuya antigüedad iguala o supera a la de aquellas: la Capilla de Santa Ana, en la avenida El Milagro. A diferencia de las tres iglesias reseñadas en las secciones precedentes, Santa Ana nunca fue sede de una parroquia propia; su historia ilustra, por tanto, de otro modo, la distinción entre templo y parroquia con que se abrió este escrito: es un templo consagrado al culto sin comunidad parroquial autónoma que lo administre, sino confiado directamente a la Arquidiócesis.

Su origen se remonta a comienzos del siglo XVII: hacia 1607, el matrimonio español formado por Don Francisco Ortiz y Doña Inés del Basto fundó una ermita sencilla, de techo de enea y paredes de barro, como anexo devocional del primer hospital de la ciudad —el Hospital de Santa Ana, hoy Hospital Central Dr. Urquinaona—, institución benéfica que ellos mismos promovieron. La edificación de la ermita propiamente dicha se sitúa en 1602, y en 1774 tuvo lugar su primera remodelación, ocasión en que se trasladaron a la nueva fábrica los elementos artísticos originales[14]. La familia Ortiz del Basto hizo traer de España las imágenes de Santa Ana y San Joaquín —el retablo del altar mayor, con ambas imágenes en madera policromada, data de 1608, siendo una de las obras más antiguas conservadas en la ciudad— además de un altar de estilo barroco tallado en una sola pieza, íntegramente a mano.

El artesonado del techo, de estilo mudéjar —mezcla del arte cristiano y árabe—, convierte a Santa Ana en el único templo de Maracaibo que conserva elementos de esta tradición artística. A su interior fueron traídos también cuadros de la Escuela Mexicana que representan la aparición del Ángel a Santa Ana y San Joaquín, la Virgen niña entre ambos, los desposorios místicos de la Virgen y San José, la Visitación, la adoración de los pastores, la Circuncisión, la presentación del Niño en el templo, la huida y regreso de Egipto, la Asunción y la Inmaculada Concepción. En su capilla lateral, dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, se conserva además un retablo colonial que la investigación reciente considera posiblemente único en su género dentro de la ciudad; el obispo Mariano Martí, en su recorrido pastoral de 1771-1784, visitó el templo en 1774 y dejó constancia escrita de las influencias del retablo, propias de lo que entonces se hacía en el Virreinato de Santa Fe, del cual dependía Maracaibo.

Para los oficios de Semana Santa —específicamente para la Procesión del Santo Sepulcro— la capilla contaba con un Cristo de unos 80 centímetros, labrado en marfil de estilo bizantino, que se exponía a la adoración pública solamente los días jueves y viernes santos de cada año. Esta imagen fue obsequio del Brigadier General Joaquín Primo de Riviera, Gobernador de la Provincia de Maracaibo entre 1787 y 1793, quien, por cierto, al morir fue sepultado en la sacristía de la propia Capilla.

La Capilla de Santa Ana tiene, además, una página en la historia política de la ciudad: en 1812 se gestó en Maracaibo un movimiento independentista contra el gobierno colonial español conocido como la “Escuela de Cristo”, en el que participaron intelectuales, políticos, hombres de negocios y hacendados, sacerdotes, cabildantes y hasta oficiales y soldados de la guarnición de la plaza. Impulsados por las ideas de libertad que inundaban el territorio nacional, este grupo planificó un golpe que incluía la detención del Gobernador Pedro Ruiz Porras a su entrada a la Iglesia Matriz, el Jueves Santo, 26 de marzo de ese mismo año. Con la intención de disipar toda sospecha, las reuniones previas y los preparativos de la conspiración se efectuaron en el interior de la Capilla de Santa Ana, con la anuencia de su párroco, el reverendo Fernando Sanjust. El intento de golpe fracasó al ser denunciado por uno de sus propios miembros, de nombre Servando García.

Con los años, la “heroica” capilla siguió cumpliendo funciones naturales inherentes a su condición religiosa, y fue declarada Monumento Histórico Nacional por Gaceta Oficial, decreto Nº 26.320, del 2 de agosto de 1960[15]. La falta de mantenimiento por parte del clero y de los gobiernos regionales de turno, sin embargo, contribuyó a que esta reliquia colonial comenzara a deteriorarse con el tiempo: el 25 de octubre de 1985, producto de fuertes lluvias, el artesonado —considerado uno de los más hermosos y valiosos que existían en el país— se derrumbó, quedando completamente en ruinas el interior de la capilla. La recuperación del templo se emprendió años más tarde bajo el impulso de la Parroquia El Sagrario Catedral, de cuya jurisdicción depende la Capilla como templo filial: primero bajo el Pbro. Roberto Morales, siendo este párroco del Sagrario, y más adelante bajo Mons. Jesús Quintero, quienes acometieron sucesivamente los trabajos de restauración de Santa Ana.

VI. EL CONVENTO DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

Un quinto templo histórico, situado también fuera del elenco parroquial de 1806, es el conocido popularmente como “El Convento”: la Iglesia y antiguo Convento de San Francisco de Asís, junto a la Plaza Baralt. A diferencia de Santa Ana, este templo sí fue sede, transitoriamente y por breve tiempo en distintos momentos de su historia, de funciones cuasi-parroquiales bajo los frailes que lo custodiaron; pero su identidad histórica está ligada, sobre todo, a la vida religiosa —franciscana primero, capuchina después— más que a una jurisdicción parroquial estable, lo que lo convierte en un tercer ejemplo, distinto de los anteriores, de la relación entre templo y comunidad que atiende este escrito.

Los franciscanos llegaron a Maracaibo hacia comienzos del siglo XVII, y para 1623 existía ya, según el cronista Fray Pedro Simón, un razonable “Convento de la Comunidad Franciscana”. La construcción del edificio que hoy conocemos se produjo entre 1669 y 1730[16]

En 1837, con la disolución de la Orden de los Franciscanos y la confiscación efectiva de sus propiedades, la iglesia quedó servida por Capellanes hasta que, en el año 1900, fue entregada a la Comunidad de los Frailes Capuchinos, ya residenciados en Maracaibo desde un año antes en la antigua Ermita de la Venerable Orden Terciaria (edificada en 1730), bajo el primer Obispo del Zulia, Monseñor Francisco Marvéz. En 1908 los Frailes Menores Capuchinos, sucesores de los Franciscanos en Maracaibo, encargaron el primer anteproyecto biográfico del Convento, obra del cronista de la ciudad Fernando Guerrero Matheus.

El templo conservó su estilo colonial original hasta que, en 1918 según la versión más citada —atribuida al cronista Régulo Díaz—, se le cambió el estilo de colonial a gótico, obra del ingeniero Dr. Aurelio Beroes; a los 37 metros de la torre se agregan 3 metros más de la cruz, lo que la convierte en la de mayor dimensión de todos los templos de la ciudad. Se modernizó también la fachada y se construyeron dos plantas sobre el nivel de la torre del Convento para residencia de los sucesores de los Franciscanos en Maracaibo, obras dirigidas por el Ingeniero zuliano Dr. Aurelio Beroes y el Maestro Miguel Casas. Años después, la construcción del edificio residencial de los Capuchinos se levantó sobre una pequeña parcela de 7,50 por 16,20 metros que el Gobierno Nacional les cedió en 1901.

En marzo de 1956, por el mal estado de los techos de la segunda planta, el Gobierno del Estado ordenó la desocupación y demolición perentoria y total del edificio conventual —no del templo—, demolición que el propio cronista contemporáneo calificó de tan inconsulta como absurda, e irreparable, por haber acabado con una de las joyas del patrimonio colonial de la ciudad. Se salvó de esa demolición el oratorio o ermita de la Venerable Orden Tercera de San Francisco. Entre 1975 y 1978 se acometió una nueva restauración, a cargo del grupo de arquitectos Estudio 70 y de la empresa P&B Construcciones, bajo supervisión de INAVI, con una inversión que sobrepasó los cuatro millones de bolívares de la época; en esta intervención se removieron molduras y elementos de la remodelación gótica de 1918 y se rediseñó la residencia de los padres capuchinos con un patio central.

Ya en el presente siglo, el templo recibió trabajos de pintura por parte del Centro Rafael Urdaneta en 2003, y una refacción de fachada en 2010, con motivo del Bicentenario del natalicio de Rafael María Baralt[17]. Entre 2015 y 2017, el templo recibió nuevos trabajos de pintura general, dentro de la revitalización material y pastoral que entonces se emprendió en el Convento[18].

El Convento de San Francisco de Asís volvió a ser noticia el 31 de octubre de 2025, cuando el Gobierno Bolivariano del Zulia, bajo el gobernador Luis Caldera, dio inicio, en conjunto con el Gobierno Nacional a través del Ministerio del Poder Popular para el Hábitat y Vivienda y del Centro Rafael Urdaneta, a una rehabilitación integral del templo —fachada, paredes internas y externas, iluminación, madera, puertas, ventanas y bancas— como primer paso de un proyecto de recuperación del casco histórico que abarcará 50 hectáreas y 16 edificios patrimoniales, entre ellos la propia Catedral Metropolitana, el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez y la Plaza Bolívar. La primera etapa de esta intervención, centrada en la fachada y la iluminación externa, quedó lista para el 18 de noviembre de 2025, fiesta de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. El párroco de la Catedral Metropolitana de Maracaibo y actual rector del Convento, presbítero Néstor Primera, sucesor del autor en dicho oficio, manifestó entonces su alegría por la restauración de este templo, patrimonio del estado Zulia[19].

VII. A MODO DE CONCLUSIÓN

Las tres parroquias matrices del casco central de Maracaibo —El Sagrario, San Juan de Dios y Santa Bárbara— comparten un mismo origen jurídico, el decreto episcopal del 7 de junio de 1806, y una misma estructura conceptual: cada una de ellas administra un templo que ostenta, además, una dignidad y una titularidad propias, catedral y San Pedro y San Pablo; basílica, Santuario Mariano del Zulia y la Inmaculada Concepción, santuario desde al menos 1877,  distintas de la advocación patronal de la parroquia que lo sirve.

A ellas se suman, dos templos de historia igualmente venerable que no comparten aquel origen parroquial común: la Capilla de Santa Ana, templo sin parroquia propia, custodiado directamente por la Arquidiócesis desde comienzos del siglo XVII; y el Convento de San Francisco de Asís, templo ligado a la vida religiosa franciscana y capuchina, cuya rectoría —oficio distinto, también él, del de párroco— ha conocido en los últimos años tanto el cuidado pastoral cotidiano como, más recientemente, una intervención institucional de gran alcance.

Guardar la distinción entre iglesia o templo, parroquia, santuario y rectoría no es, pues, un ejercicio de erudición histórica, sino una condición para celebrar con propiedad litúrgica y para narrar con precisión archivística lo que en cada caso corresponde: el aniversario de la parroquia, la fiesta de su patrono, la dedicación y solemnidad de los titulares del templo, o la memoria de quienes, en distintas épocas, tuvieron a su cargo su cuidado material y espiritual.

VIII. FUENTES BIBLIOGRÁFICAS Y DOCUMENTALES

Se relacionan a continuación todas las fuentes citadas en las notas al pie de este escrito, agrupadas por naturaleza documental, con indicación del número de nota y la sección en que cada una se invoca.

Derecho canónico

1. Código de Derecho Canónico, cc. 515, 518, 519, 532, 545 y 547. — Nota 1, Sección I.

Documentos de archivo (Curia Arquidiocesana de Maracaibo)

2. Acta Curiae Nº 0207-24, Certificado de Registro Eclesiástico de Erección de las Parroquias “San Sebastián”, “Santa Bárbara” y “San Juan de Dios”, 15 de junio de 2024. — Nota 2, Secciones II-IV.

7. Decreto de Erección del Santuario Arquidiocesano de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Juan de Dios, Acta Curiae Nº 1000-17 (18 de noviembre de 2017), firmado por Mons. Ubaldo Ramón Santana Sequera, FMI, y refrendado por el Pbro. Danilo Humberto Calderón Matheus, Canciller Secretario. — Nota 7, Sección III.

13. Decreto de Agregación e incorporación del Santuario de la Inmaculada Concepción de Maracaibo a la Basílica de Santa María La Mayor de Roma (6 de junio de 1877; refrendado en Maracaibo el 25 de noviembre de 1898); “Iglesia de Santa Bárbara (Maracaibo)”, Wikipedia, s.v. denominación oficial vigente. — Nota 13, Sección IV.

Fuentes hemerográficas impresas

11. Hoja conmemorativa “Consagración de la Iglesia”, Parroquia de la Inmaculada (Santa Bárbara), 8 de febrero de 1983. — Nota 11, Sección IV.

12. Pbro. José Méndez Romero, “Libro de Amigos del Templo de la Inmaculada — Maracaibo”, octubre de 1951. — Nota 12, Sección IV.

14. “El Padre Piña”, Siembra. Iglesia Parroquial de Santa Bárbara, Año III, Nº 103, Maracaibo, 7 de abril de 1957. — Nota 14, Sección IV.

10. El Zulia Ilustrado (reproducción facsimilar), “Erección de la Parroquia de Santa Bárbara” y “Ensanche del territorio parroquial de Santa Bárbara”, págs. 20-23. — Nota 10, Sección IV.

15. El Zulia Ilustrado (reproducción facsimilar), pág. 44; Siembra, Año VI, Nº 183, 4 de diciembre de 1960. — Nota 15, Sección IV.

Fuentes electrónicas

3. “Arquidiócesis de Maracaibo”, Wikipedia. — Nota 3, Sección II.

4. “Catedral de San Pedro y San Pablo (Maracaibo)”, Wikipedia; sitio oficial de la Parroquia El Sagrario Catedral. — Nota 4, Sección II.

5. Notizulia, “La Catedral celebrará a la Virgen del Carmen este 16 de julio”. — Nota 5, Sección II.

6. “Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá (Maracaibo)”, Wikipedia; El Zuliano Rajao, “Historia de nuestra Basílica Zuliana”. — Nota 6, Sección III.

8. Gaudium Press; RNV; ACI Prensa (18 de noviembre de 2018), sobre la elevación a Santuario Mariano del Zulia. — Nota 8, Sección III.

9. “Iglesia de Santa Bárbara (Maracaibo)”, Wikipedia. — Nota 9, Sección IV.

17. Fuente impresa sobre templos históricos de Maracaibo (fragmento facsimilar, pág. 27 y siguiente); IAM Venezuela, “Iglesia Santa Ana”; Ortega, M., “El retablo colonial del templo Santa Ana de Maracaibo”, situArte, Producción Científica LUZ. — Nota 17, Sección V.

18. Gaceta Oficial de la República, decreto Nº 26.320, 2 de agosto de 1960. — Nota 18, Sección V.

19. “Convento de San Francisco de Asís (Maracaibo)”, Wikipedia; Fernando Guerrero Matheus, “Anteproyecto Biográfico del Convento de San Francisco de Asís, de Maracaibo”; Cátedra Arquitectura y Patrimonio, Prof. Arq. Aleksie García. — Nota 19, Sección VI.

20. Ciclo Informativo, “Con la intervención del Convento San Francisco de Asís inicia la restauración del casco histórico de Maracaibo”, 31 de octubre de 2025. — Nota 20, Sección VI.

21. Noticia al Día, “Párroco de la parroquia San Isidro, Silverio Osorio Mora, celebra primera década de servicio sacerdotal”, diciembre de 2024. — Nota 21, Sección VI.

22. Perfil biográfico del Pbro. Silverio Osorio (blog personal), consultado en 2026. — Nota 22, Sección VI.



[1]Código de Derecho Canónico, cc. 515, 518, 519, 532, 545 y 547, sobre la naturaleza de la parroquia y el oficio del párroco como pastor propio.

[2]Curia Arquidiocesana de Maracaibo, Acta Curiae Nº 0207-24, Certificado de Registro Eclesiástico de Erección de las Parroquias "San Sebastián", "Santa Bárbara" y "San Juan de Dios", expedido el 15 de junio de 2024, que transcribe íntegramente el decreto episcopal original de Mons. Santiago Hernández Milanés, fechado en Maracaibo "a siete de junio de mil ochocientos seis".

[3]Cf. "Arquidiócesis de Maracaibo", Wikipedia; la elevación a Arquidiócesis Metropolitana se produjo el 30 de abril de 1966 mediante la bula Regime Suscepto de S.S. Pablo VI.

[4]Cf. "Catedral de San Pedro y San Pablo (Maracaibo)", Wikipedia; sitio oficial de la Parroquia El Sagrario Catedral, catedraldemcbo.wordpress.com.

[5]Cf. Notizulia, "La Catedral celebrará a la Virgen del Carmen este 16 de julio". La imagen venerada en el templo catedralicio fue traída de México en 1775.

[6]Cf. "Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá (Maracaibo)", Wikipedia; El Zuliano Rajao, "Historia de nuestra Basílica Zuliana".

[7]Curia Arquidiocesana de Maracaibo, Decreto de Erección del Santuario Arquidiocesano de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Juan de Dios, Acta Curiae Nº 1000-17, dado en la Sede Arzobispal de Maracaibo a los dieciocho días de noviembre del año dos mil diecisiete, en las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá; firmado por Mons. Dr. Ubaldo Ramón Santana Sequera, FMI, Arzobispo de Maracaibo, y refrendado, por mandato de S.E.R., por el Pbro. Lic. Danilo Humberto Calderón Matheus, Canciller Secretario de la Curia.

[8]Cf. Gaudium Press, "Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en Venezuela es elevada de Santuario Diocesano a Santuario Provincial de Zulia"; RNV, "Basílica de la Chinita pasa a ser 'Santuario Mariano del Zulia'"; ACI Prensa, "Venezuela cuenta con un nuevo santuario dedicado a la Virgen María" (18 de noviembre de 2018).

[9]Cf. "Iglesia de Santa Bárbara (Maracaibo)", Wikipedia.

[10]Cf. "Erección de la Parroquia de Santa Bárbara" y "Ensanche del territorio parroquial de Santa Bárbara", El Zulia Ilustrado (reproducción facsimilar), págs. 20-23, que transcribe el mismo decreto episcopal de 1806 citado en la nota 2 y detalla la fecha del 30 de enero de 1808 como aquella desde la cual el Pbro. Juan Antonio Faría figura como primer cura propio de Santa Bárbara.

[11]Hoja conmemorativa "Consagración de la Iglesia", Parroquia de la Inmaculada (Santa Bárbara), Maracaibo, 8 de febrero de 1983, con motivo del vigesimoquinto aniversario de la consagración del templo.

[12]Pbro. José Méndez Romero, Vicario Coadjutor, presentación del "Libro de Amigos del Templo de la Inmaculada — Maracaibo", octubre de 1951.

[13]"Decreto de Agregación e incorporación del Santuario de la Inmaculada Concepción de Maracaibo a la Basílica de Santa María La Mayor de Roma", carta de la Sacrosanta Patriarcal Basílica Liberiana dirigida al Pbro. Joaquín Piña, párroco en Maracaibo, dada en Roma el 6 de junio de 1877 y firmada por Mons. Juan Jacobo, Obispo Aerithreem, Canónigo Secretario; refrendada localmente por Mons. Francisco Marvez en Maracaibo el 25 de noviembre de 1898. La carta se dirige ya entonces al "Santuario de la Inmaculada Concepción de Maracaibo", ciento cuarenta años antes del decreto de erección del Santuario de Chiquinquirá (Sección III); es, hasta donde se ha podido documentar, la referencia más antigua conocida a ese título aplicado a la iglesia de Santa Bárbara. Cf. además "Iglesia de Santa Bárbara (Maracaibo)", Wikipedia, s.v. denominación oficial vigente: "Parroquia Eclesiástica de Santa Bárbara y Santuario de la Inmaculada Concepción".

[14]Fuente impresa sobre templos históricos de Maracaibo (fragmento facsimilar facilitado por el autor, pág. 27 y siguiente, sin título de portada visible); cf. además IAM Venezuela, "Iglesia Santa Ana"; Ortega, M., "El retablo colonial del templo Santa Ana de Maracaibo", situArte, Producción Científica LUZ.

[15]Gaceta Oficial de la República, decreto Nº 26.320 del 2 de agosto de 1960, declaratoria de Monumento Histórico Nacional.

[16]Cf. "Convento de San Francisco de Asís (Maracaibo)", Wikipedia; Guerrero Matheus, Fernando, "Anteproyecto Biográfico del Convento de San Francisco de Asís, de Maracaibo" (Marvez, Francisco, primer Obispo del Zulia, cit.); "Convento San Francisco de Asís, Maracaibo, Venezuela", Cátedra Arquitectura y Patrimonio, Prof. Arq. Aleksie García.

[17]Ciclo Informativo, "Con la intervención del Convento San Francisco de Asís inicia la restauración del casco histórico de Maracaibo", 31 de octubre de 2025.

[18]Noticia al Día, "Párroco de la parroquia San Isidro, Silverio Osorio Mora, celebra primera década de servicio sacerdotal", diciembre de 2024.

 

 

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