Soy nativo del estado Zulia, acá existe un tipo de música muy particular y pegajosa. Es muy polifacética, puede ser la voz de protesta de los que no tienen voz, o simplemente los piropos que algún enamorado le diría a su novia. Y así sucesivamente este ritmo, ha invadido y cantado muchas de las realidades de mi región. Es la Gaita, sobre su origen hay muchas historias y cuentos, de eso no hablaremos hoy, quizá en otra oportunidad. Este ritmo gaitero que tiene mucho que ver con la devoción Mariana, también ha servido para exaltar a Cristo y honrarle. Un sacerdote, hace algunos años, compuso lo que hoy en la Iglesia Zuliana conocemos como “La misa zuliana”, está, por lo general, se canta en la solemnidad de la Patrona del estado, Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, o de pronto cuando queremos expresar nuestra cultura musical en la Acción de Gracias Eucarística. Transcribo para ustedes lo que es el canto del ofertorio de esta misa. I Te hiciste compañero de camino, ...
Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se miden en silencios y reencuentros. Hace poco, mientras dejábamos atrás el calor de Maracaibo para subir hacia la quietud de San Javier del Valle, en Mérida, viví uno de esos momentos que te devuelven al centro de todo. Íbamos en el autobús, un grupo de hermanos sacerdotes camino al retiro. De pronto, surgió la guitarra. Entre anécdotas compartidas y esas risas que solo se tienen con quienes conocen tu historia desde el seminario, empezó a sonar una melodía que todos llevamos grabada en el alma: "Ven y sígueme". Mientras las montañas de los Andes empezaban a asomar, la letra se me quedó enredada en el corazón, especialmente en ese inicio insistente: "Deja que el mundo vaya por su camino... Deja que el hombre vuelva a su casa... Deja que la gente acumule su fortuna..." Me puse a pensar en la premura con la que a veces vivo. Como sacerdote, es muy fácil dejarse absorber por "lo secundario": la gestión parro...
Hay personas que viven en la tierra como si fueran ángeles, al servicio de los demás; atentas, a disposición del hermano que lo necesite y del que se aproveche de el. Ellos, siempre están dispuestos a dar la vida por ti, ellos son de este mundo pero a el no pertenecen, parecen sacados del libro de los Hechos de los apóstoles. Hay otras que no, esas son más malas que el propio demonio y parecen más bien hijos de la bestia del Apocalipsis. Están como corderos vestidos de lobos. El domingo despedí a un amigo, se adelanto al encuentro con nuestro creador y esta gozando del esplendor de su Santa Gloria. De el podría decir que en su figura humilde e ingenua, solo decía: La Virgencita me va a hacer el milagro. Sufría de un cáncer termial. Bueno y en vísperas de la festividad de Maria Auxilio de los Cristianos nos dejo y extendiendo sus alas de buenas acciones y amor incondicional al que lo necesitara (sin importar su estado de salud), partió a la casa de nuestro Señor, al lugar que n...
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