La inocencia que necesitamos...
Este pasaje de la biblia nos remonta a los primeros santos que martirizados dieron la vida por Cristo Jesús recién nacido. Vemos como la rabia, ira, molestia es capaz de hacer cosas HORRIBLES. Mi confesor siempre me ha dicho que el pecado no está en sentir rabia, o ira, el pecado está en lo que hagas con ese sentimiento, la puerta que tu (o yo) podamos abrir a que esas emociones tomen el control de tus acciones con los demás. Que por lo general acaban casi siempre mal.
Estos primeros mártires de la iglesia aun en proyectos, son una muestra de la disponibilidad a servirle a Cristo en el momento que uno menos lo espere. Queridos hermanos, debemos estar siempre disponibles y velando, pues, no sabemos el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir, a nuestras vidas.
Feliz y Santo día.
Me abandono a sus oraciones.
Comentarios
Unidos en oración por todos ellos.
Un abrazo
Me gusto también tu post anterior, me imagino todo el proceso de la Palabra haciendose humano, todo un gran misterio de amor.
Besos.
Yo no paraba de pensar como una criatura así puede vivir dentro del vientre de una mujer y al rato estar dormidita tan tranquila en una cunita.
No consiguo entender, ni quiero, cómo una mujer puede abortar una vida, o tirarla en un contenedor nada más nacer, por más que lo pensaba no podía.
En fín que estamos muy alegres y guería compartirlo con vosotros.