Ser Radical...

… Y dejándolo todo, se levantó y le siguió." (Lucas 5:27-28)
Ser radical genera frutos, muchos frutos. La radicalidad y la fidelidad forman un binomio necesario e indisoluble, se ayudan mutuamente, aunque siendo radical podemos ser mas felices.
La radicalidad nos exige un abandono total en la misericordia Divina. Es cercenar de forma muy sana con todo lo que nos aparta de nuestra meta, de nuestro objetivo. En mi caso la santidad que proviene de Cristo sumo y eterno sacerdote.
Dios los cuide una oración por mi.
Comentarios
Estamos en la misma lucha relativamente.
Cuàntos tememos ser radicales, pero Cristo lo fue... y Èl es el Maestro (¡Nuestro Maestro!).
Se te lee y se te encomienda!
Gracias por tu seguimiento y oraciones.
Unidos en la oración. Silverio