Para no perderme

Porque es tarde, Dios mío,
porque anochece ya y se nubla el camino,
porque temo perder las huellas que he seguido,
no me dejes tan solo y quedate conmigo.
Porque he sido rebelde y he buscado el peligro,
escudriñé curioso las cumbres y el abismo,
perdóname, Señor, y quedate conmigo.

Porque ardo en sed de ti y en hambe de tu trigo,
ven, siéntate a mi mesa, dignate ser mi amigo.
¡Que prisa cae la tarde! ¡Quédate conmigo! Amen.

Comentarios

Escalante ha dicho que…
Excelente el poema que traes a cuenta de Ernestina de Champourcin. En el año de la Eucaristía me acompaño en mi meditación diaria junto a la "Mane nobiscum Domine" que tenía como hilo conductor el relato de los discipulos de Emaús. Me hace reflexionar mucho y le pido de corazón al Señor nuevamente: Quédate conmigo Señor!
Unknown ha dicho que…
Hola pana, Dios te cuide siempre. Si hermoso himno de la liturgia de las horas, gracias por decirme quien lo escribió. Cuídate Dios te bendiga.

Entradas populares de este blog

En la fracción del Pan...

Deja que...

Estratum V