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El Gigante Dormido.

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Hay una imagen que la Iglesia ha repetido con cariño, pero también con preocupación: “El laico es un gigante dormido”. Esta frase, tomada de un documento que reflexiona sobre el papel del laicado en la misión de la Iglesia, nos recuerda algo muy profundo: hay un enorme potencial en el corazón de nuestros fieles, especialmente en el de los jóvenes. Un potencial que, muchas veces, está ahí… pero sin despertar del todo. Queridos jóvenes, este artículo es para ustedes. En nuestra Parroquia San Isidro Labrador, aquí en la Arquidiócesis de Maracaibo, somos testigos del paso de Dios en medio de nosotros. Lo vemos en la Eucaristía, en el servicio sencillo de quienes limpian el templo, quisiera decir que también en quienes se organizan para visitar a los enfermos, pero no; quisiera decir también en los que enseñan catequesis con cariño, pero no, no tenemos jóvenes que hagan eso. Noto, con humildad, que falta algo: falta ese impulso juvenil que enciende, que crea, que transforma, que hace lí...

Misiones, misionado...

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Dios sale a nuestro encuentro, a nuestro paso, a nuestro respirar; casi siempre lo buscamos equivocadamente en rincones donde de seguro se nos hace más difícil notarlo, sentirle o verle. He estado de misiones por casi un mes, en una del centenar de parroquia que conforman mi territorio arquidiocesano. La experiencia ha sido abrumadora, agotadora, extenuante pero aderezada de felicidad, alegría y entrega. En las parroquias de esa zona, las fiestas patronales y la novena son muy particulares. Se hace la bajada del Santo, todo muy solemne, y las fiestas en si inician con el día del Santo, luego es que inicia la novena. A la parroquia que fuimos tienen por patrona a María en la advocación de nuestra Señora del Monte Carnelo, una imagen que data del siglo XVII o XVIII, pues esta imagen peregrino 11 días a diferentes sectores de la parroquia y en cada sector era una fiesta, y cuando digo fiesta es en todo el sentido de la palabra, no escatimaron esfuerzos, ni imaginación. A cada rinc...