LA LLUVIA II.
Sábado El olor como invitado inoportuno invadía el espacio intangible del cuarto de Juanjo, él echado sobre su cama dormía de lo más placentero, pero su estómago como león rugiente hacia caso de lo que percibía su olfato, ¡comida! Juanjo, que aún tenía la ropa del día anterior, giro sobre su cama y entre dormido y despierto, comenzó una batalla mental entre levantarse y comer o simplemente dormir. Eran pasada las 9 de la mañana, el frio matinal comenzaba a desaparecer dando paso al calor ya acostumbrado. Su mamá estaba en la cocina haciendo sus faenas y preparando ya el almuerzo. Su papá, frente al televisor veía el resumen de los deportes de la semana. El hambre superaba las ganas de dormir, así que Juanjo se levanta y se sienta en su cama, mira el desastre de habitación, enciende su ordenador y se dirige al baño mientras se quita la ropa para asearse, al salir se instala frente a su ordenador, se frota los ojos y ve el reloj detenido. Abre su correo y se da cuenta que tiene...