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Cristo Vive...

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¿Qué recordará la historia de Benedicto XVI?

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Algo que es imposible valorar ahora nos falta perspectiva. Valorará, sin duda, su ejemplo en tantas cuestiones, principalmente, en su gesto de humildad al retirarse calladamente y seguir rezando junto a la Cruz. En sus escritos, Benedicto XVI   nos ayuda a comprender sus preocupaciones teológicas y sociales fundamentales, como el regreso a los valores cristianos frente a la secularización de Occidente y la critica al relativismo, que niega las verdades objetivas y morales. ·          Deus caritas est (Dios es amor). Difundida el 25 de enero de 2006, La primera mitad fue escrita por Benedicto XVI en alemán, su lengua natal, en 2005, y la segunda se deriva de las obras incompletas de su antecesor, Juan Pablo II. Es también la primera encíclica registrada con derechos de autor. El documento aborda el amor desde la perspectiva cristiana y el lugar que corresponde a dios. Inicia con una reflexión de las formas del amor en la filos...

Pontificado prospero...

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Hace un par de días, hablaba con un compañero del seminario sobre diversos temas que nos atañen como seminaristas y como venezolanos. Como venezolanos nos preocupa la situación que vivimos en nuestro país, es necesario un cambio para bien, apuntando a la igualdad y prosperidad de todos nuestros coterráneos. Como seminaristas, disertábamos sobre el pontificado de Benedicto XVI. A nuestro modo de ver, uno de los pontificados más prospero y brillante en la historia de la iglesia moderna. Y es que, Benedicto XVI, nos enseñó a amar a la Iglesia, no por pura filantropía, ni por pura moda; nos enseñó a conocer el misterio de nuestra fe. A estudiarlo, a usar nuestro conocimiento finito, para acercarnos a la magnificencia de la infinitud del Creador. Benedicto XVI, nos enseño a ser libres en el amor de Cristo. A seguir dejándolo todo por Aquel que es la razón de nuestra fe y nuestra vocación. En estos momentos, de Sede Vacante, nos abandonamos en las manos de Nuestro...

Cristo nos da...

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Hoy me he recordado mucho de una canción que solemos cantar en el seminario. Me parece que es una excelente sugerencia por si acaso aún no hemos puesto en marcha los propósitos de esta cuaresma que ya está instalada. Acá les dejo la letra y un video (que   no me gusta mucho como suena, pero no encontré otro) Cristo nos da la libertad, Cristo nos da la salvación, Cristo nos da la esperanza, Cristo nos da el amor. Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré; cuando cargue con la cruz de los demás, me salvaré. Dame, Señor, tu palabra; oye, Señor, mi oración. Cuando sepa perdonar de corazón, tendré perdón; cuando siga los caminos del amor, veré al Señor. Dame, Señor, tu palabra; oye, Señor, mi oración. Cuando siembre la alegría y la amistad, vendrá el amor; cuando viva en comunión con los demás, seré de Dios. Dame, Señor, tu palabra, oye, Señor, mi oración.

Cristianos de Fe. . .

Hoy no se puede por cristiano como simple consecuencia del hecho de vivir en una sociedad que tiene raíces cristianas, también quién nace de una familia cristiana y es educado religiosamente debe, cada día, renovar la elección de ser cristiano, es decir dar a Dios el primer puesto frente a las tentaciones que una cultura secularizada le propone continuamente, frente al juicio crítico de muchos contemporáneos.               Benedicto XVI, audiencia miércoles de cenizas.

Montaña Abajada...

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…Y yo me sentía cual montaña en un acantilado, desafiando al viento, al sol y la lluvia, me creía poderoso y fuerte, dispuesto a echar en cara mi superioridad. Al viento le gritaba que no me movería, al agua le insistía en que no me tocara y ante el sol me plantaba a mirarle desafiante, hasta que la luna venia todos los días en su ayuda. Todo marchaba tal cual, hasta que un día una granada fragmentaria, cuyo detonado era la humildad, fue lanzada con voz queda, con miedo y suave; y llegó a los previos de mi monte. La humildad de esa voz tocó el corazón de roca ígnea que habitaba en lo más profundo de mi cuerpo rocoso. La explosión de amor ágape y sinceridad hizo que la corona de mármol que rodeaba mi coraza se desboronara y como camicaces los pedazos grandes y pesados fueron a estrellarse en las profundidades del acantilado. La coraza de roca caliza comenzó a agrietarse; poco a poco comenzaron a caer pedazos, unos al acantilado, otros en la pequeña ladera que bordeaba mis...