Resucitados para anunciar...
Feliz domingo, día en que conmemoramos la Resurrección de Nuestro señor Jesucristo. Sobre todo en este tiempo de pascua, donde en vibrar de las campanas que anuncian solemnemente la gloria de la Resurrección de Cristo sigue sintiéndose hasta los confines de la tierra. Hoy de nuevo el Señor se nos manifiesta todo resucitado y lleno de vida. No una vida perecedera y caduca, sino lleno de la gloria que le ha dado el Padre Celestial; de la cual nosotros somos participes y de la que estamos invitados a propagar y hacer visible con nuestras obras. Cosa que a veces se nos olvida, y nos quedamos en un eterno viernes santo, contemplando a Cristo que agoniza y muere, repetimos una y otra vez la escena, y de allí no pasamos, no superamos. Indudablemente la muerte de Cristo nos trajo la salvación, pero esta salvación no nos llegó solo por la muerte, sino que es concluida y sellada con la Resurrección, ya que de lo contrario vana, inútil y teatral seria nuestra fe (nos lo dice Pablo). Y...