Nazareno, Jesús mi redentor...
Ante lo pálido de las paredes, notar el colorido de la Salvación y de la Alegría. Ver al Nazareno que sin descanso va paso a paso cargando con todo lo que nos hace daño. Nazareno que a tu paso cambias lo pálido en colorido, en alegría y frescor de ventilador por la tarde. Nazareno que cargas con nuestra miseria, maldad y pecado. Enséñanos a amarnos. Nazareno, Jesús mi redentor, enséñanos a ser buenos cristianos y a correr tras la Salvación. Mueve corazones generosos para seguir trabajando por la extensión de tu reinado.