No es la muerte, es la vida...
Hace casi una semana que no nos leemos. Este fin de semestre me trae con los pelos de punta; ya por lo menos solo me resta por presentar dos evaluaciones (orales) con Historia de la Iglesia Antigua y Teología Fundamental espero salir bien en ambas evaluaciones. Desde la muerte del Padre Nolberto he estado reflexionando sobre si en verdad nos preparamos para el encuentro definitivo con Papá Dios, si de verdad construimos desde este valle de lágrimas nuestra morada celestial. La muerte por dura y chocante que sea a nuestra realidad la veo como el Ángel más hermoso y atento que nos lleva al encuentro con Nuestro Señor. Siempre llega en diferentes contextos, diferentes realidades pero el fin es el mismo: Encontrarnos con Jesucristo cara a cara. Me esfuerzo por estar dispuesto y con un corazón repleto de buenas obras para con mi prójimo que agraden a mi Señor y dador de la verdadera Paz. Claro tampoco es que voy a amar por puro interés, es un binomio acción=retribución en donde la acción...