Briyit que brilla...
La vida del seminario, por más monótona que la imagine el común denominador de las personas, no es así del tod o, acá en el seminario hay un ritmo que palpita al son de los días y de las actividades que van perfilando, como cincel al mármol, nuestro que hacer vocacional. Una de las actividades que más llena de regocijo, experiencia y alimenta el espíritu, es el apostolado. Está desde visitar a enfermos en el hospital, visitar a privados de libertad en la cárcel, bañar abuelas o abuelitos, hasta el más antiguo y común que es salir a evangelizar de puerta en puerta las casas aledañas al seminario. En estas enseñanzas oportunas del Señor, un sábado de los poco que participe en la evangelización, conocí a Briyit, una adolescente muy especial, que inspira calma, transparencia y confianza en Dios. Nació a los 6 meses contra todo pronostico medico desalentador y catastrófico. Su madre aferrada a la Misericordia del Señor se abandono en sus manos y confió en su palabra eterna. Hoy Briy...